LOS ASESINADOS PRESIDENTES BOLIVIANOS

Por: Raúl H. Riutor Frontera Argentino-Boliviana (INPA). Los asesinatos de los presidentes bolivianos comenzaron con el segundo, el del mariscal Antonio José de Sucre, y continuaron durante todo el siglo XX, incluyendo el de Juan José Torres, que halló su fin en la Argentina en 1976. Sucre, el lugarteniente más ilustre del Libertador Simón Bolívar, el que dio su apellido al nuevo país y fue su primer presidente en 1823, lo había sucedido y gobernó entre 1826 y 1828, dando también su nombre, Sucre, a la capital del país, aunque la sede del gobierno está en La Paz. Casi dos años más tarde, en 1830, cuando viajaba entre Bogotá y Quito, Sucre fue asesinado en los Montes de Berruecos, cerca de Pasto. Tenía, apenas, 35 años. Había nacido en Cumaná, Venezuela, hoy capital del estado de Sucre. Un año antes, en 1829, había sido asesinado, a los cinco días de asumir el 26 de diciembre, Pedro Blanco, sucesor de Juan Miguel de Velasco, el tercer presidente. Velasco volvió al poder en 1839 y 1848. Luego fue derrocado por las fuerzas de Manuel Isidoro Belzú, que fue asesinado por Mariano Melgarejo en 1865. A éste lo derrocaron en 1871 y huyó al Perú. Lo ultimaron ahí ese mismo año. Hilarión Daza se había apoderado de la presidencia en 1876, pero tras ser derrotado en la Guerra del Pacífico, con la cual Bolivia perdió su salida al mar, la que hoy sigue reclamando, fue destituido en 1880. Y asesinado en 1894. La muerte de Gualberto Villarroel, que gobernó entre 1943 y 1946, no tenía precedentes en Bolivia: a los 38 años...¡pereció en las manos de una muchedumbre!. Era sucesor de Enrique Peñaranda, a quien había derrocado. Pero antes, en 1861, fue asesinado Jorge Córdova, que asumió en 1855 y fue derrocado dos años más tarde por el dictador José María Linares. Este militar fue destituido y desterrado a Chile por el general José María de Achá, echado a su vez por Melgarejo. Y hablando de Melgarejo, quien lo derrocó en 1864 y gobernó sólo un año, Agustín Morales,...¡también murió asesinado!. El general René Barrientos, presidió una Junta Militar en 1964 y fue presidente en 1966. Pero murió en un oscuro accidente de aviación en 1969. Lo reemplazó Luis Adolfo Siles Salinas, que fue mandado a su casa ese mismo año por otro triunvirato militar que lideró Alfredo Ovando Candia y que fue despedido en 1970 por Juan José Torres. Torres, nacido en Cochabamba en 1919, fue comandante de las Fuerzas Armadas en 1970. La extrema derecha lo desfenestró en 1971. Se dijo que la muerte de este "General Proletario", en Buenos Aires, a manos de militares bolivianos y argentinos, habría sido "un favor" del general Jorge Rafael Videla, jefe del "Proceso de Reorganización Nacional"- la dictadura que duró entre 1976 y 1983-, al colega boliviano Hugo Bánzer, todo como parte del terrible "Plan Cóndor", que abarcó a numerosos países del continente americano. Los militares bolivianos, como puede apreciarse, están estrechamente vinculados a la política nacional y Evo Morales, horas después de asumir, en La Paz, el 22 de enero pasado, declaró que "las Fuerzas Armadas vuelvan a ser respetadas en Bolivia". Algunos bolivianos, con ponchos, ojotas, y sombreros característicos de los Andes, probablemente pensaron, mientras mascaban hojas de coca, que su muy votado "Evo" debería haber agregado: "Y que las Fuerzas Armadas respeten a los presidente elegidos constitucionalmente"

INPA

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