Desaparecem as orquestas típicas argentinas

Orquestas típicas argentinas: desaparición sin reposición

Entre 1930 y 1960 surgieron en la Argentina innumerables orquestas de tango que se fueron desintegrando por falta de trabajo y ante la avalancha de ritmos extranjeros con letras en inglés que pocos entendían, lo que aún sucede, sin que se produjera el regreso de aquellos conjuntos que convocaban multitudes.

Por: Juana de Flores

Buenos Aires (INPA) Según los relatos de abuelos y tías, más las películas argentinas antiguas -que a a veces se ven en un canal de televisión- y algunos programas radiales basados en el tango, hasta hace medio siglo Buenos Aires estaba repleta de orquestas típicas que actuaban en confiterías (a la hora del té), restaurantes, salones de baile, clubes deportivos, clubes nocturnos y, por supuesto, en radio (la televisión recién llegaba) y producciones cinematográficas. Por lo general, estaban formadas por cinco bandoneones, cinco violines, un contrabajo, un piano y dos cantores.

Hoy, quedan dos o tres de aquellas épocas y los nuevos conjuntos (más reducidos) no despiertan el entusiasmo y la adhesión del público y, apenas, los de sus seguidores, como ocurría en los 40s. cuando una orquesta de tango, alternando con otra de jazz cada hora y algún cómico haciendo de las suyas, llenaban, en cinco noches de carnaval, un estadio de futbol. Lo lamentable es que los carnavales tampoco existen ya.

En la actualidad, un grupo extranjero de cuatro músicos llena un estadio de futbol mundialista como el de River Plate. Pero si ahí se presentaran artistas tangueros, quizás los asistentes no alcanzarían a completar la primera fila de las plateas.

La juventud argentina, hoy por hoy, y más con la ayuda de la Internet, está al día con la aparición de nuevas bandas inglesas o estadounidenses o cantantes españoles, mexicanos, colombianos, dominicanos o brasileños.

Mientras esto ocurría, se fueron muriendo - algunos en la miseria-, músicos y cantores que, entre 1930 y 1960, actuaban todas las noches en una radio, baile o cabaret y eran ídolos de multitudes nacionales. Y eran llamados de España, Francia, Cuba, México, Colombia, Chile, Uruguay y, más que nada, de Japón.

Entre los directores relevantes y sus cantores que marcaron estilos diferentes figuran, en una lista incompleta, por supuesto:

Francisco Canaro, con Carlos Roldán, Alberto Arenas y Nelly Omar, que aún canta pese a sus 95 años

Roberto Firpo y su cuarteto

Alfredo D´Angelis, con Floreal Ruiz, Carlos Dante, Julio Martel y Juan Carlos Godoy

Ricardo Tanturi, con Alberto Castillo y Enrique Campos. Castillo después filmó una docena de películas, acompañado por Elvira Ríos, Virginia Luque y Amelita Vargas

Francini y Pontier, con Julio Sosa, Oscar Ferrari y Alberto Podestá quien, con 82 año, canta en locales nocturnos de San Telmo. Pontier se suicidó. Y Francini murió tocando el violín en el ya cerrado "Caño 14"

Aníbal Troilo formó orquesta con su bandoneón a los 22 años con la voz de Francisco Fiorentino, al que sucedieron Floreal Ruiz, Edmundo Rivero, Aldo Calderón, Alberto Marino, Jorge Casal, Raúl Berón, Elba Berón, Roberto Rufino, Ángel Cárdenas, Roberto Goyeneche y Tito Reyes.

Rodolfo Biaggi, apodado "Manos brujas" lo tuvo Carlos Acuña que después triunfó en España vestido de gaucho.

Enrique Rodríguez, con Armando Moreno, aparte de tango impuso otros ritmos para que toda la gente bailara en los clubes de barrio

Alfredo Gobbi, lo llamaron "El violín romántico del tango". Tuvo muchos problemas económicos en sus últimos días.

Osmar Maderna, compuso los originales tangos "Concierto en la luna" y "Lluvia de Estrellas", además del vals "Pequeña". Apareció en la película "El ídolo del tango", que protagonizó Julio Martel. Pero murió joven en un accidente de aviación.

Horacio Salgán, tuvo a cantores como Edmundo Rivero, Roberto Goyeneche; y luego formó el exitoso "Quinteto Real".

Carlos Di Sarli, creó tangos inconfundibles, como "Bahía Blanca" y " A la gran muñeca"; y grabó éxitos con Podestá.

Florindo Sasone, por su orquesta pasaron Jorge Casal y Rodolfo Lemos

Juan D´Arienzo fue "El Rey del Compás" y con él cantaron Juan Carlos Lamas, Alberto Echagüe, Armando Laborde, Jorge Valdez, Mario Bustos

Héctor Varela, este ex bandoneonista de D´Arienzo les dio micrófono a Argentino Ledesma y Rodolfo Lezica

Domingo Federico, acompañó a Castillo en el film "Un tropezón cualquiera da en la vida"

José Basso, tuvo su apogeo con Floreal Ruiz y Alfredo Belusi

Osvaldo Fresedo, lo conocían como "El pibe de la Paternal" y el tango "Pampero" fue uno de sus grandes impactos

Miguel Caló fue el director de "La Orquesta de las Estrellas", con sus vocalistas Raúl Iriarte, Roberto Arrieta, Raúl Berón y Alberto Podestá

Ángel D´Agostino formó un dúo formidable con su cantor Ángel Vargas

Francisco Rotundo contó con las voces de Carlos Roldán y de Floreal Ruiz

Osvaldo Pugliese debutó en el "Café El Nacional", en la calle Corrientes y entre sus cantores figuran Jorge Vidal, Alberto Morán y AlfredoBelusi.

De aquellos tiempos de esplendor viven aún sólo dos exponentes:

Leopoldo Federico, el bandoneonista que acompañó la voz del uruguayo Julio Sosa hasta su muerte en un accidente automovilístico y que cuando lo convocan arma su orquesta, y,

Mariano Mores, pianista que se inició con Canaro y compuso tangos y milongas antológicos (Uno, Taquito Militar, El Firulete, Cuartito Azul) para luego formar su Orquesta Lírica Popular. Con más de 80 años sigue pulsando los teclados, a veces, en la mítica Corrientes, arteria donde el tango reinó hasta los amaneceres en tiempos del tranvía.

INPA

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Author`s name Timothy Bancroft-Hinchey